SANTO DOMINGO, D.N., Capital de la República Dominicana, UNA ½ ISLA en el Caribe, Invadida Pacíficamente por sus Vecinos con la tolerancia de los gobiernos, Septiembre 2008 (PID).- Cientos de personas que acuden a la calle El Conde se quejaron por la gran cantidad de Maricones, Bugarrones, Chulos, Ladrones, Prostitutas y Buhoneros con cuadros, tarros y tarantines que interrumpen el libre tránsito de los peatones, y dificultan que los establecimientos ofrezcan un mejor servicio de ventas. En esa plaza comercial operan más de 150 buhoneros, que arrabalizan la vía y obstaculizan los negocios y, además, exhortaron al Sindico Roberto Salcedo y Ayuntamiento del Distrito Nacional a que enfrente esa problemática y salve la histórica calle El Conde.
Observaron que en algunos tramos de El Conde, los vendedores de cuadros de pinturas y ventas de discos, películas DVD y CD, ocupan hasta la mitad de esa importante arteria comercial.
Dijeron que, en muchos casos, los buhoneros suelen especular con los artículos que promueven, vendiéndolos a precios superiores que las tiendas que allí existen.
En algunas ocasiones, estos vendedores informales y las Prostitutas, Maricones, Chulos y Bugarrones, acosan a los turistas, provocando que regresen a sus lugares de origen con la imagen de arrabalización de la República Dominicana.
Las personas consultadas estimaron que la actitud que asumen estos vendedores ambulantes no se justifica, debido a que no pagan impuestos, ni servicios de alquiler, energía eléctrica, agua que muchas veces se la roben bajo la mirada de los policías corruptos de Politur, teléfono, ni empleados.
Los visitantes también se quejaron por los inconvenientes que generan los pedigüeños y limosneros en su mayoría haitianos, que pululan por esa vía, quienes con su comportamiento molestan a los visitantes, los cuales se desplazan con más notoriedad durante la noche.
Consideraron que, a pesar de las quejas, las autoridades competentes no han tomado las medidas de lugar, a fin de desalojar de ese centro comercial a esas personas que muchas veces se quedan a dormir en los bancos y las esquinas usando la calle El Conde como un hotel para transmute que se levantan a trabajar en la misma zona .
Expresaron los quejosos que los mendigos y pordioseros se hacen valer de todo tipo de artimañas para obtener dinero, generando malestar a quienes acuden a la referida calle con el fin de adquirir algún artículo o servicio.
Dijeron que en algunos casos, los pedigüeños se hacen acompañar de niños, simulando enfermedades, y presentan recetas a los visitantes para justificar sus supuestos padecimientos.
Las personas consultadas consideraron que la calle El Conde es una de las vías más concurrida de la ciudad Capital, donde transitan miles de personas diariamente con un buen poder adquisitivo, en procura también de diversión y esparcimiento.
En la calle El Conde hacen vida comercial tiendas de tejidos y calzados, electrodomésticos, heladería, restaurantes y tiendas de comidas rápida además de los discretos burdeles que ya operan bajo la vista gorda de las autoridades y que todos los vendedores saben donde están.
Además, joyería, artesanía, bisuterías, hoteles, centro de diversión y de Maquinas tragamonedas que en un tiempo fueron erradicadas por la Fiscalía del Distrito Nacional y la Procuraduría, para jóvenes y niños, bancos, agencias telefónicas, librerías y ferreterías, entre otras.
Entidades públicas y privadas periódicamente realizan ferias comerciales y sectoriales, así como también eventos culturales y artísticos, donde acuden niños y adultos.
La poca atención de las autoridades municipales y del gobierno central para la calle El Conde único paseo peatonal que existe en la ciudad colonia que fue copiado por José Francisco Peña Gómez cuando fue alcalde del Distrito Nacional, de las ciudades de Caracas, Bogota y Buenos Aires.